En las islas Baleares, un problema persiste. La gran cantidad de visitantes que llegan cada año está generando dificultades para los habitantes. Se estima que alrededor de 20 millones de turistas visitan la zona anualmente, lo que está afectando la calidad de vida de los residentes.

La búsqueda de un lugar para vivir se vuelve complicada, y actividades cotidianas como disfrutar de un café o ir a la playa se vuelven difíciles. Más información sobre esta situación se puede encontrar en fuentes como El País, que ha cubierto el tema y ha presentado las preocupaciones de los residentes y las autoridades locales.