Un aumento en los precios está afectando el poder adquisitivo de los trabajadores. Los salarios pactados no han seguido el ritmo de esta subida, lo que ha llevado a una pérdida de capacidad de compra. Según datos estadísticos, en agosto pasado, el índice de precios al consumo alcanzó un valor del 4,3%, mientras que los salarios solo avanzaron un 3,04%.

Esta brecha entre el aumento de precios y el avance de los salarios está causando una disminución en el poder adquisitivo de los trabajadores. Se estima que casi nueve millones de trabajadores están viendo disminuir su capacidad de compra. Más información sobre esta situación está disponible, pero lo que es seguro es que la pérdida de poder adquisitivo es un problema creciente para muchos trabajadores.