En la adolescencia, los niños comienzan a guardar secretos. Esto puede generar tensiones en la relación con sus padres. La experta Natalia Ortega ofrece una perspectiva sobre este tema. Según ella, el silencio no siempre es negativo. Los padres y los hijos tienen puntos de vista diferentes sobre la comunicación. Los detalles sobre este tema se pueden encontrar en la publicación original.