Se ha detectado un nuevo patrón en la explotación sexual, donde los pisos particulares se están utilizando como lugares de prostitución. Un caso reciente involucra a una colombiana llamada Ana, quien fue alojada en un piso después de llegar a España. Comenzó a ser explotada sexualmente en ese lugar, y se le impedía salir para evitar levantar sospechas entre los vecinos.

Pueden encontrar más detalles sobre este caso y la situación en general en la publicación original, que ofrece más información sobre este tema.