Se han encontrado los restos de defensores que lucharon contra las tropas de Rodrigo Díaz de Vivar. Este enfrentamiento tuvo lugar durante un período de asedio que llenó de muertos la ciudad. Debido a restricciones religiosas, los fallecidos no podían ser enterrados en ciertos lugares.

La situación obligó a hacer una excepción con los defensores, que fueron sepultados en un lugar especial. Más información sobre este hallazgo y su contexto histórico se puede encontrar en un artículo que estudia las prácticas funerarias de la época. Los detalles del asedio y su impacto en la ciudad son descritos en el artículo, que ofrece una visión más profunda de los acontecimientos.