En Liechtenstein, una monarquía europea, se ha producido un cambio significativo en la normativa de sucesión al trono. El príncipe heredero Alois anunció el fin de la ley sálica, que durante cuatro siglos impidió que una mujer pudiera reinar. Este cambio permite que una mujer pueda ocupar el trono en el futuro, ya que el criterio de sucesión se basará en el orden de nacimiento y no en el sexo.

La decisión se hizo pública durante los festejos del Día Nacional en el castillo familiar. Se sabe que la línea de sucesión actual no se verá afectada por este cambio, ya que el primogénito de Alois, José de Liechtenstein, sigue siendo el heredero al trono. Para obtener más información sobre este anuncio, se puede consultar la fuente original.