En la búsqueda de proteger el ahorro, los inversores conservadores enfrentan dificultades. La inflación en la región supera la rentabilidad de los depósitos, lo que complica la situación. La rentabilidad de los depósitos es baja, especialmente en España, donde se sitúa por debajo de la inflación.

Esto se debe a la gran liquidez en la banca, que permite a las entidades mantener bajas las rentabilidades. Más información sobre esta situación puede encontrarse en fuentes especializadas, que ofrecen detalles sobre las tasas de inflación y rentabilidad en la zona euro y en España.