Un ciudadano estadounidense ha tomado medidas para llamar la atención sobre la situación de su familia en una aldea. Diez personas llevan encerradas diez días en sus casas, sin acceso a servicios básicos. La intervención de Washington llevó al despliegue de soldados en la zona, supuestamente para proteger a la población.

Sin embargo, la situación sigue sin resolverse. Se sabe que un hombre colgó una bandera de EE UU para recordar su ciudadanía y presionar a su país a actuar. Más detalles sobre la situación están disponibles.

La comunidad se encuentra en una situación de asedio, con restricciones a sus movimientos y servicios. La presencia militar no ha resuelto el problema.