La fotógrafa Laia Abril reflexiona sobre su trabajo y su perspectiva como mujer en la profesión. Desde muy joven, Abril mostró interés en la fotografía, creando su primer fotolibro a los nueve años. En ese proyecto, capturó imágenes de la aldea de San Ciprián, en el Valle de Carranza, que parecen anticipar la problemática de la España vaciada.

Se conocen algunos detalles de su primer fotolibro, como la inclusión de imágenes de la iglesia y la escuela abandonadas de la aldea. La fotógrafa anotó comentarios junto a las imágenes, describiendo el estado de abandono de estos lugares. Para más información sobre la obra y la trayectoria de Laia Abril, se puede consultar la publicación original.