Después de un período de descanso, una persona se enfrenta a dificultades para readaptarse a su rutina diaria. Le cuesta acostumbrarse a usar zapatos después de semanas con chanclas, y el peso de las camisas es un problema para sus hombros. La persona ha regresado a una ciudad con una rutina que se siente ajena y desfondada.

Se siente incómodo con los cambios que debe hacer, como reemplazar el aperitivo de media mañana por un café. También debe cambiar su forma de moverse, ya que los viajes en metro son una parte importante de su día. La transición no es fácil, y la persona se siente como si estuviera probando un jersey que no es suyo.

Más detalles sobre esta experiencia de readaptación están disponibles en la publicación original.