Una crisis de liquidez afecta a la Organización Internacional del Trabajo. Para abordar esta situación, se propone un ajuste de costes que incluye la reducción de personal. La dirección del organismo considera necesario eliminar 120 puestos de trabajo, de los cuales 73 son plazas de funcionarios permanentes.

Esto permitiría ahorrar una cantidad significativa de dinero, necesaria para hacer frente a la deuda que tiene con la organización. La deuda total asciende a unos 280 millones de euros, de los cuales la mayor parte corresponde a un solo país. La situación financiera de la organización es delicada y se busca una solución para mitigarla.

El director general ha informado al consejo de administración sobre la necesidad de recortar gastos. Más información sobre esta situación está disponible.