Una filóloga y escritora de 50 años ha asumido el cargo de presidenta de una institución lingüística. En su discurso de toma de posesión, habló sobre la importancia de las lenguas y su relación entre sí. Utilizó una metáfora para describir la complejidad de las lenguas, comparándolas con un mosaico de colores y texturas.

Se conoce que la nueva presidenta defiende una lengua "unitaria y propia". Su discurso fue conciso y significativo, y se celebró en una ceremonia especial. Más información sobre este evento está disponible en la publicación original.