Un gran desafío se presenta en forma de incendios, que pueden ser alimentados por bosques no cuidados. En un territorio con una gran proporción de zonas boscosas, este es un problema importante. Se han registrado varios incendios, con uno de ellos quemando unas 2.400 hectáreas.

La importancia de cuidar los bosques es destacada, ya que pueden ser un combustible para incendios si no se les presta atención. Un experto en el campo advierte que no debe dejar de ser una prioridad, incluso en veranos que no son particularmente intensos. Más información sobre este tema puede ser encontrada en la publicación original, que ofrece detalles adicionales sobre la situación y su impacto.