Un grupo de excursionistas se cruzaron con Jonathan, fundador de Mango, 20 minutos después de su caída mortal. Aunque esto podría parecer relevante, los Mossos consideraron que su testimonio era irrelevante. Sin embargo, estos testigos sí pasaron por la sede judicial para declarar.

Los Mossos no los citaron específicamente para comprobar su presencia en el lugar. Se pueden encontrar más detalles sobre este caso en la publicación original, que ofrece más información sobre los hechos y las circunstancias que rodean la muerte de Jonathan.