Los modelos de lenguaje grandes son la base de la inteligencia artificial generativa. Estos modelos se entrenan con grandes cantidades de textos para aprender a crear escritos que parezcan humanos. Sin embargo, a pesar de los avances, los textos generados suelen carecer de profundidad y sonar demasiado predecibles.

La pérdida de riqueza lingüística es un problema asociado con el uso de la inteligencia artificial para crear textos. Los modelos de lenguaje pueden reproducir patrones y sesgos presentes en los textos de entrenamiento, lo que puede resultar en escritos que no reflejan la diversidad y la complejidad del lenguaje humano. Más información sobre este tema está disponible en la publicación original, que analiza los efectos de la inteligencia artificial en la escritura y la identidad.