La temperatura social sigue siendo alta en una ciudad rodeada de costa. La playa es un reflejo de la situación, con zonas de gran contraste. Mientras que en algunas áreas se viven escenas propias de un campo de refugiados, en otras los locales disfrutan de la sombrilla y la música en la arena.

000 personas ha dejado un tramo de costa inutilizada, pero una playa en particular lucía relajada el domingo. Los habitantes están tratando de recuperar el espacio público y disfrutar de la ciudad después de un período de confinamiento. Se pueden encontrar más detalles sobre la situación en la ciudad en la publicación original.

La gente está intentando volver a la normalidad y disfrutar de los espacios públicos, después de un período de gran tensión social.