Un agente de autoridad enfrenta acusaciones por mensajes de odio en una plataforma de redes sociales. La investigación llevó a la Fiscalía a pedir una pena de prisión de tres años, además de una multa y el cierre de la cuenta. El contenido publicado incluía llamadas a la violencia y la intolerancia hacia la población migrante, en particular musulmana.

El usuario de la cuenta tenía una gran cantidad de seguidores y había mencionado anteriormente que recibía dinero por publicar contenido viral. La Fiscalía ha presentado una solicitud de condena por delitos de odio, aunque no se han proporcionado más detalles sobre el caso.