En el Mediterráneo oriental, se llevó a cabo una expedición arqueológica poco común durante el reinado de Amadeo I. La fragata Arapiles fue enviada a esta región con un propósito específico. Se sabe que la misión de la fragata era comprar antigüedades para el Museo Arqueológico Nacional, que había sido recién inaugurado.

La expedición se considera una de las más disparatadas de la historia. Para obtener más información sobre esta desconcertante historia, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre la expedición y su contexto histórico.