La crisis en Ceuta ha generado un debate sobre la inmigración irregular en la Unión Europea. El ministro de Interior italiano, Matteo Piantedosi, ha aprovechado la situación para proponer la construcción de centros de deportación para solicitantes de asilo fuera de la UE. Esto no es un concepto nuevo, ya que Italia construyó un centro de este tipo en Albania, aunque ha estado casi vacío durante dos años consecutivos.

Además, ha acumulado varapalos judiciales y polémicas por su coste. Piantedosi ha pedido que la UE considere soluciones innovadoras para combatir la inmigración irregular, aunque no se han proporcionado detalles adicionales sobre su propuesta. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.