Un modelo de vivienda pública ha llamado la atención debido a sus bajos costos. Los inquilinos pagan una cuota mensual muy baja, que puede ser de hasta 24 euros. Este es el caso de un pueblo que cuenta con un gran número de casas públicas, casi una de cada tres viviendas.

La forma en que se ha logrado esto es objeto de interés y admiración. Se han construido viviendas durante 40 años, pero la propiedad nunca se ha traspasado a los moradores. Más información sobre este modelo y cómo se ha implementado está disponible.

Se plantean preguntas sobre si este enfoque podría ser replicado en otros lugares.