Un joven ha pasado casi un año en la cárcel debido a su orientación sexual. Su situación es desesperada, con problemas de salud y falta de apoyo. Un colectivo de defensa de derechos ha sido su última esperanza para obtener asistencia jurídica y recuperar la libertad.

La financiación internacional para este tipo de colectivos se ha reducido, lo que dificulta su labor. Esto ha llevado a una situación en la que deben priorizar qué casos apoyar. Más información sobre esta situación está disponible, incluyendo los detalles de cómo la falta de financiación está afectando a los colectivos de defensa de derechos.