La vida de Gaspar Melchor de Jovellanos estuvo marcada por una serie de desgracias y tragedias. A pesar de su centralidad en la Modernidad española, su legado material es escaso. Su carrera política fue breve y difícil, con apenas unos meses en puestos importantes.

La contabilidad de sus desgracias es más abultada que la de sus éxitos, con siete años de postergamiento y siete años de prisión injusta. Murió en 1811, en medio de la guerra y en fuga del enemigo. La posteridad ha sido más benigna con él que la vida en sí.

Pueden encontrarse más detalles sobre su vida en la publicación correspondiente.