Un festival de verano debe ofrecer algo distinto a lo habitual. La programación debe ser cuidadosa y no limitarse a repetir lo mismo que se hace durante el resto del año. Un ejemplo de esto es la iniciativa del Festival de Lucerna, que ha apostado por la novedad y el riesgo.

Se ha presentado un concierto con una obra de Wolfgang Rihm, un compositor que ha creado algo único. La obra es un "poema danzado" llamado Tutuguri, que es una experiencia notable. Más detalles sobre este evento están disponibles en la publicación original.