En el otoño de 2017, Jordi Sànchez ingresó en una cárcel madrileña. En ese momento, era una figura destacada en los medios de comunicación. Su llegada al módulo 1 no fue tranquila, ya que recibió un trato hostil por parte de otros internos.

Con el tiempo, la situación se calmó. Sànchez había sido encarcelado junto a otro líder por su participación en protestas. Estas protestas ocurrieron en un momento de gran tensión en la región.

Para obtener más información sobre este evento, se puede consultar la fuente original. Allí se proporcionan más detalles sobre la detención y el contexto en el que ocurrió.