Jacobo García, periodista, comparte algunas experiencias personales. Cuando se le pregunta sobre su tiempo en Latinoamérica, menciona algunas anécdotas sobre líderes políticos, pero prefiere hablar sobre una persona llamada el Pajarito. El Pajarito era un indigente que vivía en la misma calle que García.

Un día, el Pajarito fue encontrado muerto y las autoridades planeaban enterrarlo en una fosa común. Los vendedores ambulantes de la calle, a pesar de ser pobres, se unieron para comprarle un ataúd barato y organizar una misa en su honor. La comunidad se reunió para despedirlo, incluyendo vendedores de jugos, un zapatero y una aparcacoches con su perro.

Esta historia es un ejemplo de la solidaridad y compasión que puede existir en una comunidad. Para más detalles sobre esta historia, se puede consultar la publicación original.