Una activista rusa ha expresado su desconfianza en varias organizaciones internacionales. Esta persona, que vive en el exilio, había presidido una ONG que fue ilegalizada. La organización, fundada en 1989, se centraba en investigar crímenes del pasado.

La activista en cuestión huyó de su país de origen en marzo de 2022, después de una invasión militar. Fue declarada agente extranjera y su ONG fue clausurada en 2021. Se pueden encontrar más detalles sobre esta situación en la publicación original.

La historia de esta activista y su ONG es compleja y está relacionada con la situación política en su país de origen.