En el ámbito nacional, se ha puesto de relieve la conducta de quienes detentan el poder. A menudo, su comportamiento es menos ejemplar de lo que se podría esperar. Esto se aplica tanto a la política como a las empresas más importantes del país.

La falta de discreción y la improvisación parecen ser características comunes en estos casos. Aunque se esperaría que quienes están en el poder actuaran con más prudencia, a menudo se conducen de manera carente de pudor. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece una reflexión más profunda sobre la conducta de los poderosos en la política y las empresas.

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