Un profesor de historia reflexiona sobre los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001. En ese día, dio una clase sobre la provocación, un tema que consideró oportuno. La cuestión que se plantea es cómo reacciona la víctima de un ataque, más que el sufrimiento causado.

La idea es que los atacantes buscan llevar a la víctima a una situación que la perjudique aún más. Los servicios secretos del Imperio Ruso y los soviéticos habían desarrollado esta táctica. Más información sobre esta reflexión está disponible en la publicación original.