La calidad de los recorridos turísticos se ve afectada por la creciente cantidad de guías. Estos profesionales deben superar pruebas que evalúan sus conocimientos sobre historia, arte y un idioma extranjero para obtener una acreditación oficial. Sin embargo, esta acreditación no es obligatoria para ejercer el cargo.

Se observan grupos de personas siguiendo a guías identificados por paraguas de diferentes colores. Esto sucede en various enclaves turísticos, donde decenas de guías trabajan diariamente. La regulación de esta actividad es escasa o poco clara, lo que puede generar malentendidos y errores históricos.

Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la publicación original. Allí se proporcionan más detalles sobre la situación y sus implicaciones.