000 personas procedentes de Marruecos. Esto ha sido considerado un asalto a la soberanía española y ha tenido un balance humano trágico, con 67 muertos. La mayoría de los que cruzaron irregularmente la frontera ya han abandonado la zona.

La crisis ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las fronteras nacionales y la división de Europa ante este tipo de situaciones. Se ha criticado la falta de anticipación y preparación del Gobierno y la Unión Europea para hacer frente a esta situación. Para obtener más información sobre este incidente, se puede consultar la fuente original.