La FIFA ha tomado medidas disciplinarias contra dos jugadores argentinos. Leandro Paredes, un centrocampista, ha sido sancionado con 10 partidos de suspensión. Su compañero de equipo, Nahuel Molina, recibirá una suspensión de siete partidos.

La medida se debe a un altercado que ocurrió después de la final del Mundial contra España. La FIFA ha establecido estas sanciones como resultado de su investigación. Para obtener más información sobre este incidente y las sanciones impuestas, se puede consultar la fuente original.

Allí se pueden encontrar detalles adicionales sobre la decisión de la FIFA y las consecuencias para los jugadores involucrados.