Un estudiante se convirtió en un importante traficante de drogas después de iniciar su negocio en una fraternidad universitaria. La preparación de la droga era una especie de rito de iniciación para los novatos que aspiraban a unirse a la fraternidad. El líder de este grupo llegó a tener una gran red de proveedores y narcomenudistas a su servicio.

Se sabe que las bolsitas de cocaína se pasaban de mano en mano durante las fiestas y que los novatos participaban en la preparación de la droga. El líder de este grupo tenía proveedores en varias ciudades importantes. Más detalles sobre este caso están disponibles en la publicación original.