Cientos de migrantes se han dispersado por la periferia de una ciudad y por los montes, intentando evadir a la Policía. Esto ocurre mientras se espera el desmantelamiento del Guano, que es el último asentamiento de playa. La situación parece ser tensa, con muchos migrantes tratando de huir de la autoridad.

Se informa que el desalojo de El Trampolín ha agravado la presión sobre las barriadas de una zona específica. La situación de los migrantes es precaria, y muchos están tratando de encontrar un lugar seguro. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre lo que está sucediendo.