En la antigua Grecia, la hospitalidad hacia los extraños era considerada un código sagrado de Zeus. Esto se conocía como xenía, un concepto que se refiere a la obligación de recibir y tratar con respeto a los forasteros, independientemente de su origen o estatus. La xenía garantizaba a los viajeros el derecho a comida, bebida y un lugar para descansar.

Esta práctica humanitaria ya existía en la Edad del Bronce, lo que demuestra que desde hace miles de años se han establecido reglas para proteger a los extraños de la barbarie. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece una reflexión sobre la importancia de la hospitalidad y cómo ha evolucionado con el tiempo.