En el barrio de Vallecas, hay un ambiente de enfado y resignación después de que el Rayo Vallecano perdiera la concesión de su estadio. A pesar del calor, algunos abonados se acercan a las taquillas para renovar su abono para la próxima temporada. La situación es incierta, ya que no se sabe dónde jugará el equipo su primer partido de Liga como local, programado para el 20 de agosto.

Los aficionados coinciden en que no quieren perder su carné, pero la incertidumbre es palpable. Para más información sobre la situación del estadio del Rayo Vallecano, se puede consultar la fuente original. Allí se pueden encontrar más detalles sobre la reacción de los aficionados y el futuro del equipo en su estadio.