En un fallo reciente, el Tribunal Supremo ha sentado un precedente importante en cuanto a las ayudas para las víctimas de delitos violentos. Se trata de un caso en el que una madre recibirá una ayuda después de que su hija fuera asesinada en 2016. Aunque no vivían juntas, se demostró que la madre dependía económicamente de su hija.

Esto ha llevado a que se cuestione un requisito establecido en el Reglamento de ayudas. La decisión del Tribunal Supremo anula este requisito y fija una jurisprudencia que puede tener implicaciones para futuros casos. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.