Un llamativo silencio rodea la crisis de legitimidad democrática en la gobernanza medioambiental. Esto ocurre a pesar de que más de 250 organizaciones han mostrado su apoyo a un pacto para abordar la emergencia climática. La movilización ha sido notable, pero falta un componente ciudadano en el pacto.

Desde hace tiempo, algunas plataformas han estado insistiendo en la necesidad de incluir a los ciudadanos en este tipo de acuerdos. La crisis de legitimidad democrática se ha vuelto imposible de ignorar en los últimos meses. Un pacto de este tipo había sido defendido por algunos firmantes en el pasado.

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