En el surtidor de carburantes, se sienten las consecuencias de la reactivación de las hostilidades en Oriente Próximo. El precio del petróleo ha aumentado debido a los ataques en el mar Rojo y el conflicto entre Estados Unidos e Irán. El costo de llenar el depósito de gasolina ha subido en julio.

Los precios han alcanzado su máximo en cuatro meses, con el litro de gasolina costando 1,64 euros la semana pasada. Se puede encontrar más información sobre este tema en el boletín petrolero de la UE, que proporciona datos sobre los precios de los carburantes en Europa. Los precios del diésel también han aumentado, alcanzando los 1,72 euros.