Un magistrado ha decidido dar carpetazo a una investigación sobre un supuesto robo de agua. La causa se abrió hace tres años contra la Casa de Alba. Se denunciaba que la familia utilizaba nueve pozos sin permisos para extraer agua.

El juez considera que no hay pruebas de que las extracciones hayan dañado el medio ambiente. Aunque se estimó un daño ecológico significativo, el magistrado no encontró evidencia suficiente. La investigación se ha archivado, pero se pueden encontrar más detalles en la fuente original.