Un incidente peculiar llevó a la detención de un padre y su hijo. Se cree que estos individuos robaron una gran cantidad de joyas, valoradas en más de $7,000. La pista que los delató fue un registro de visitantes firmado por el menor.

Además, se encontró una obra que llevaba su nombre, lo que ayudó a identificarlos. La investigación reveló que el menor había dejado una huella digital de su presencia al firmar el registro. Esto, sumado a la obra identificada, proporcionó suficientes pruebas para determinar su participación en el robo.

Para obtener más detalles sobre este caso, se puede consultar la publicación original en La Opinión. Allí se proporcionan más información y contexto sobre el incidente.