500 migrantes. La zona en cuestión albergaba a una gran comunidad de subsaharianos que vivían en tiendas de campaña precarias. También acudían magrebíes que dormían en los montes cercanos para recoger comida ofrecida por organizaciones.

El desalojo ha dejado la zona en silencio, con restos de comida y enseres personales esparcidos por el suelo. Agentes del Grupo de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil se encuentran en el lugar, dirigiendo a las personas desalojadas. Para obtener más información sobre este evento, se puede consultar la publicación original.

Allí se proporcionan más detalles sobre la situación y el desalojo de la zona.