Un campamento ofrece refugio a 300 mujeres y niños. La vida diaria en este lugar es monótona, con momentos de cambio en el horizonte. Voluntarios reparten comida y atienden a las necesidades básicas de los residentes.

La solidaridad de los vecinos ha sido fundamental para mantener este campamento en funcionamiento desde principios de agosto. Se han iniciado obras para mejorar las condiciones del campamento. El ruido de las máquinas se escucha en el lugar, lo que indica que se están realizando trabajos para nivelar el suelo y allanar el camino.

El Gobierno ha anunciado que se ocupará del campamento, aunque no se han proporcionado más detalles sobre sus planes. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.