El Gobierno ha tomado la decisión de nombrar a Pablo Sánchez-Blanco como nuevo director general del Tesoro, invocando una excepción para su designación. Según el Ejecutivo, la justificación para esta decisión se basa en el perfil profesional especializado de Sánchez-Blanco. Aunque su experiencia no está directamente relacionada con la deuda, el Gobierno considera que su perfil es adecuado para el cargo.

Es importante destacar que la esposa de Sánchez-Blanco ha estado involucrada en un incidente relacionado con la filtración de datos personales. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre la decisión del Gobierno y las circunstancias que rodean el nombramiento de Sánchez-Blanco.