Un estudio revela una industria criminal que utiliza recursos digitales para reclutar jóvenes de países pobres. Estos jóvenes son atraídos con ofertas de empleo bien remunerado, pero terminan siendo enviados a combatir en una guerra. Se estima que unos 3.000 reclutas africanos han participado en un conflicto armado.

La investigación muestra que se utilizan al menos 135 recursos digitales, incluyendo páginas web y perfiles en redes sociales, para llevar a cabo esta actividad. Estos recursos están alojados en servidores occidentales, pero tienen procedencia rusa o bielorrusa. Más información sobre este tema está disponible en un informe publicado por una red africana sin ánimo de lucro.