En la región de Cantabria, una directora de una escuela de cine tiene una vista privilegiada al mar. Su sede principal está ubicada en Santander, muy cerca de la playa. Aunque parezca atractivo, pasar tiempo en la playa puede ser agotador.

La directora prefiere no ir a la playa cuando tiene trabajo pendiente. Después de unas horas en la playa, la directora confiesa que se siente cansada y no tiene ganas de hacer nada más que descansar. Puedes encontrar más información sobre esta historia en el periódico El País, que ofrece una visión más detallada de la experiencia de la directora.