El cuerpo de Cristo es suyo, el mío no

El cuerpo de Cristo es suyo, el mío no

<p>Recién llegada a Madrid, entablé amistad con una muchacha que, al enterarse de que yo me había confirmado con 18 años (lo más cercano que conoce la Iglesia al consentimiento), rogó que le explicase el asunto de la Santísima Trinidad. Si en edad de votar yo me había reafirmado en mis creencias,...