Una jugadora de waterpolo ha expresado su intención de denunciar a un club por un despido que considera ilegal. La decisión del club de no renovar su contrato se produjo después de que regresara de una baja por maternidad. El club ha emitido un comunicado defendiendo su decisión, atribuyendo la misma a razones técnicas y deportivas.

La jugadora ha decidido fichar por otro club. El club sostiene que su decisión no tiene relación con la maternidad de la jugadora. La jugadora y el club tienen interpretaciones diferentes de la ley aplicable en este caso.

Pueden encontrarse más detalles sobre esta situación en el comunicado emitido por el club.