En Tailandia, el viaje hacia la despenalización del cannabis ha sido caótico. Hace cuatro años, se tomó la decisión de despenalizar el cannabis con el objetivo de crear una nueva industria millonaria. Sin embargo, este experimento parece haber fracasado.

Los dispensarios siguen vendiendo marihuana, pero el Gobierno ha endurecido la ley. Esto ha llevado a que el mercado negro gane terreno. Miles de empresarios se encuentran en un limbo legal, luchando por sobrevivir en un entorno cada vez más complicado.

Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada de los desafíos y consecuencias de la despenalización del cannabis en Tailandia.