Un hombre de 43 años dedica su tiempo a compactar residuos de plástico en un pequeño taller. Este espacio está equipado con una prensa hidráulica que ocupa la mayor parte del área. El dueño del taller lleva cinco años trabajando allí, con la ayuda de varios trabajadores.

El taller se encuentra en un barrio con un laberinto de calles. El bloqueo de un importante paso ha afectado los precios del plástico reciclado. Más información sobre esta historia se puede encontrar en la publicación original.