La situación de la pesca artesanal es cada vez más complicada. Las especies más preciadas disminuyen y la marinería enfrenta dificultades para encontrar un relevo generacional. Un secretario de una cofradía de pescadores señala que el ecosistema ha sufrido cambios significativos.

Estos cambios han llevado a una disminución en el número de embarcaciones que faenan. Se estima que si continúa esta tendencia, no quedará nada para 2040. El Ministerio de Agricultura ha tomado una decisión respecto a las capturas de atún rojo, aunque los detalles de esta medida son limitados y se pueden encontrar en la fuente original.